Experiencias para regalar en pareja que no sean una cena
Una cena está bien, pero ya habéis hecho cincuenta. Aquí tienes planes que se recuerdan.
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El regalo por defecto para una pareja es una cena. Y está bien, pero tiene un problema: si cenáis fuera a menudo, no es un regalo, es un martes. Lo que se recuerda es lo que rompe la rutina, no lo que la repite.
Busca el plan que no haríais solos
Hay cosas que todo el mundo dice que haría algún día y nadie organiza nunca: un globo, una noche en un sitio extraño, un taller de cocina.
Regalarlo elimina la única barrera real, que no es el precio sino decidirlo. Un vale ya reservado obliga amablemente a hacerlo.
Hacer algo juntos supera a mirar algo juntos
Las experiencias donde participáis los dos —cocinar, remar, aprender— generan mucho más recuerdo que las pasivas.
La razón es sencilla: después hay algo que contar. De una cena no se cuenta nada.
Cuidado con la aventura si solo le gusta a uno
Un salto en paracaídas es un regalo fantástico si al otro le hace ilusión y un mal trago si no. El regalo de aventura tiene que ser para quien lo quiere, no para quien lo regala.
En caso de duda, tira de algo donde los dos estéis cómodos. El plan tiene que ser compartido, no una prueba.
Regala sin fecha
Lo peor de un regalo de experiencia es tener que cuadrar agendas para un día concreto. Un vale con validez larga deja que lo decidáis vosotros.
Además alarga el regalo: durante semanas hay algo pendiente y eso también forma parte.
Nuestras selecciones
Seleccionadas del catálogo siguiendo los criterios de esta guía.

Snorkel en la playa de la Mar Menuda, Tossa de Mar
Desde 15 €

Kayak y paddle en la Costa Brava: las calas de Tossa de Mar
Desde 15 €

Entrada de un día al parque acuático PortAventura Caribe
Desde 24 €

Paddle surf al atardecer
Desde 25 €

Cap Norfeu + vistas submarinas + audioguía
Desde 30 €

Entrada al parque acuático Aquadiver
Desde 38 €

Spa con masaje relajante
Desde 38 €

Escalada en la vía ferrata Cala del Molí
Desde 40 €